domingo, 19 de diciembre de 2010

Desde la más profunda pobreza también se alaba al Altísimo.

Gitanos de un pueblo de Gat, cerca de Mukachevo en Ucrania en su casa de oración cantan una oración - Paz para Jerusalén.

En determinado momento una niña aparece en la pantalla. Su sonrisa se mueve a las lágrimas. Pertenece a la primera generación de niños en ese pueblo que puede crecer en la atmósfera de adorar a Dios y aprender sobre él. Los adultos han escuchado el Evangelio sólo un par de años atrás.

Gracias a las donaciones procedentes de Polonia Misión Bíblica Asociación, ayudó a terminar esta Casa de Oración que proporciono los recursos necesarios para comprar material para un techo.