miércoles, 9 de febrero de 2011

El Principe de los Predicadores Gitanos.

Poema dedicado al pastor hermano Pichi.

¡Qué dulce es la dulce fortuna del Pastor mi hermano pichi!

Diambula desde el alba hasta el atardecer escudriñando las Escrituras;

Para darle de comer y debe seguir a su rebaño el día entero,

Y su lengua se embeberá con alabanzas porque el altísimo lo respalda.

Pues oye el inocente llamado del borrego,

Y escucha la tierna respuesta de la oveja;

Vigila mientras permanecen en calma,

Pues sabe que trabaja para el dueño del rebaño.