lunes, 28 de febrero de 2011

Escucha esta tremenda alabanza, relájate escuchándola.

Señor Jesús, hoy te escribo esta carta amenizada con esta alabanza, donde quiero decirte, por favor amigo mío, déjame estar cerca de ti, se que estando cerca de ti los problemas y pesares se marchan, vuélveme a tratar como cuando era niño, permíteme nuevamente hablar ese lenguaje con el cual tu te acercabas a mi, permíteme estar cerca amigo mío. Déjame relajarme sabiendo que tu seguridad me tranquiliza. Omein