lunes, 5 de septiembre de 2011

¿Jesus, el mesías?

 
Si no eres creyente en Jesucristo, el titulo de esta nota quizás te cause esta pregunta: “¿Cómo se puede estar tan seguro que Jesús es el Mesías que ya vino y regresará?”

Todos debemos saber que el cetro (la capacidad para administrar pena de muerte) no sería quitado de Judá hasta que viniera el Mesías.

Génesis 49:10: "No será quitado el cetro de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Siloh; y a él se congregarán los pueblos."

Pero sabemos claramente que el cetro fue quitado de Judá cuando el Rey Arquelao, hijo de Herodes, fue expulsado de Judea. Eso ocurrió en el año 6 después del nacimiento de Jesús. Por esta razón, cuando los ancianos, por el determinado consejo de Dios, decidieron matar a Jesús, tuvieron que ir donde Herodes para que decidiera este la pena capital y decir:

Juan 18:31 "Entonces les dijo Pilato: Tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra ley. Y los judíos le dijeron: A nosotros no nos está permitido dar muerte a nadie;"

Para el momento en que Jesús fue juzgado, al Sanhedrin no se le permitía dar muerte a nadie; ¿Por qué? Porque el cetro, es decir, la capacidad de dar pena capital, le había sido quitado; cumpliéndose con esto la palabra: “No será quitado el cetro de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Siloh;” (Génesis 49:10)


Shiloh en Génesis 49:10 es una palabra relacionada a Siloe que es el nombre de la fuente a la que envío Jesús a un ciego para que lavara sus ojos y fuera sano.


Juan 9:7 "y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (En hebreo Siloaj, que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo."

Ser ciego es no ver la luz, hay una medicina para esta enfermedad, esta medicina es ir a las aguas del Siloé (Siloaj). ¿Quién es este enviado? Jesús es el Enviado.


Pero las aguas del Siloé que traen sanidad a los ciegos, es decir, a los que no ven la Luz (Jesús es la Luz) fueron rechazadas por el pueblo de Dios:


Isaías 8:6 "Por cuanto desechó este pueblo las aguas de Siloé, que corren mansamente, y se regocijó con Rezín y con el hijo de Remalías;"

El pueblo de Dios, Israel, rechazo las aguas del Siloé, es decir, a Jesús; ser ciego no es más que no ver la luz, Jesús es la luz.

Juan 8:12 "Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida."

El día que tu abres tus ojos a ver a Jesús, es aquel día que dejas de ser ciego espiritual. Abre tus ojos y ve la luz del mundo, Jesucristo, y deja que El alumbre tu camino y veas la vida, Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida (Juan 14:6).

Dios, La Luz (Salmo 27:1), vino al mundo a salvar a su pueblo y nosotros lo rechazamos. ¿Cómo puedo estar tan seguro que Jesús es Dios y el mismo vino? Escrito esta: “Dios mismo vendrá, y os salvará.” (Isaías 35:4) Jesús, Dios mismo manifestado en carne (Isaías 9:6) vino y nos salvo, a todos los que creemos en su nombre y creemos que Él murió cumpliendo las profecías (Isaías 53) y resucito (Salmo 16:10) al tercer día (Jonás 1:17) para ascender a la diestra de Dios (Salmo 110:1) y muy pronto vendrá envuelto en gloria (Zacarías 14:1-4) para establecer su Reino aquí en la tierra (Daniel 2:44)

También es claro que el Mesías había de venir al segundo templo, pues escrito esta: “y vendra súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis,” (Malaquías 3:1), sepa usted ciertísimamente que Jesús subió al segundo templo súbitamente cumpliendo esta profecía:

Lucas 19:45 "Y entrando en el templo, comenzó a echar fuera a todos los que vendían y compraban en él,Lucas 19:46 diciéndoles: Escrito está: Mi casa es casa de oración; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones."

Uno debe de preguntarse: ¿A quién creer: A la tradición o a la Palabra de Dios? Se sensato y prudente: Escoge creer a la Palabra de Dios. El Profeta Daniel nos muestra en breves versos la función del Mesías y el tiempo de su venida:

Daniel 9:24 "Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.Daniel 9:25 Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos."

Daniel 9:26 "Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones."

El Mesías vendría a poner fin al pecado, expiar la iniquidad y traer justicia perdurable. Todas estas cosas fueron hechas por Jesús a través de su sacrificio. El profeta Daniel dice en el verso 26 que al Mesías se le quitaría la vida, mas no por si. La palabra usada para “quitar” significa, tanto en hebreo como en árabe, “cortar un pacto” y “establecer un pacto”.

La muerte del Mesías seria para cortar un pacto y para establecer uno nuevo.

Jeremías 31:31 "He aquí que vienen días, dice El Señor, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá."

Mateo 26:26 "Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo."

Mateo 26:27 "Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos;Mateo 26:28 porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados."

Mateo 26:29 "Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre."

Después de la muerte del Mesías “el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario” (Daniel 9:26), tal como ocurrió en el 70 d.C. cuando el ejercito de Tito destruyo la santa ciudad y el santo templo.

La muerte del Mesías seria para cortar un pacto y para establecer uno nuevo.

Amados, Dios no miente, la tradición sí. El Mesías debía de venir antes que le fuera quitado al Sanhedrin el derecho de establecer pena capital (Génesis 49:10) y Jesús, el Verdadero Mesías, vino antes que esto sucediera (Mateo 2:20-22, Juan 18:31). El Mesías había de venir al segundo templo (Malaquías 3:1) y Jesús entro al segundo templo (Lucas 19:45), así mismo, el Mesías, debía de morir para expiar la iniquidad, establecer un nuevo pacto y poner fin al pecado (Daniel 9:24-26) y Jesús lo cumplió (Mateo 26:28, 1 Juan 3:6) y después que muriera el Mesías, el pueblo de un príncipe vendría y destruiría la ciudad y el santo templo (Daniel 9:26) cosa que todos sabemos que ocurrió después de la muerte de Jesús.

Nada podemos contra la verdad sino por la verdad.

Jesús es el Mesías, ya vino y pronto regresará. Acéptale confesando su nombre y arrepintiéndote de tus pecados, reconociendo lo que dice la Palabra de Dios sobre el Mesías y que Jesús cumplió para que seas perdonado y recibas el regalo de la vida eterna. ¿Cómo puedes hacerlo? Tan solo haga esta oración y mientras la hace, crea en su corazón:

“Señor Jesús, te necesito. Te abro mi corazón y te invito a que entres en mí. Hoy te confieso como mi Señor y mi Salvador y te agradezco por perdonarme todos mis pecados. Yo creo que tú moriste por mis pecados y resucitaste al tercer día y apareciste a tus discípulos y creo que al recibirte he recibido también el regalo de la vida eterna. Lléname con tu Espíritu Santo para servirte. Amén"