jueves, 5 de mayo de 2011

¿Donde vamos a llegar?, ¿venderemos el evangelio al entretenimiento?

La verdad, que yo mismo quede boquiabierto, por que sentí vergüenza no solo del espectáculo en si, si no, también al ver a los que se tiran al suelo de una manera tan ridícula y poco simulada, es que se ve que ni lo ensayan, que  dichas locuras las hacen a lo loco, espero que el circo que se esta formando en estos países, no sea imitado por los predicadores españoles de la misma manera que imitaron el tema de soplar espasmos y caer, por que avispados llenos de buena voluntad buscando movimientos que nos aviven hay mucho, y no queremos este circo aquí en nuestras iglesias, queremos vivir por la Fe en Cristo Jesús.